martes, 26 de junio de 2012

San Fermín - Navarra


San Fermín – La fiesta universal


 Las fiestas de San Fermín son una celebración en honor a San Fermín que tiene lugar anualmente en Pamplona, capital de la Comunidad Foral de Navarra, al norte de España.

 Los festejos comienzan con el lanzamiento del chupinazo desde el balcón del Ayuntamiento de Pamplona a las 12 del mediodía del 6 de julio y terminan a las 24h del 14 de julio con el "Pobre de mí", una canción de despedida.

 Una de las actividades más famosas de los sanfermines es el encierro, que consiste en una carrera de 849 metros delante de los toros y que culmina en la plaza de toros. Los encierros tienen lugar todos los días entre el 7 y el 14 de julio y comienzan a las ocho de la mañana, con una duración promedio de entre dos y tres minutos.

 Los sanfermines tienen un origen que se remonta varios siglos, aunque su fama mundial es un fenómeno reciente, vinculado también a la difusión que les dio Ernest Hemingway; se trata de unas fiestas singulares y, sin duda, el acontecimiento por el que más se conoce a Pamplona en el mundo. Su fisonomía actual, cosmopolita y multitudinaria, es el resultado de una lenta evolución histórica cuyos orígenes se remontan a la Edad Media.

lunes, 25 de junio de 2012

Carnaval de Santa Cruz de Tenerife


Carnaval de Santa Cruz de Tenerife

El Carnaval de Santa Cruz de Tenerife ostenta, junto con el Carnaval de Cádiz, la máxima consideración para fiestas que concede el ministerio con competencias en turismo en España. Es considerado el segundo carnaval más popular y conocido internacionalmente, después de los que se celebran en Río de Janeiro (Brasil). De hecho la ciudad de Santa Cruz de Tenerife está hermanada con la ciudad de Río de Janeiro por esta razón. Además de esto, es destacable que el Padre Anchieta, de origen tinerfeño, fundara dicha ciudad junto con São Paulo en el siglo XVI.

 Miles de personas salen a la calle cada año durante más de una semana. El turismo se incrementa a la par que lo hace en verano. El 18 de enero de 1980 fue declarado Fiesta de Interés Turístico Internacional por la Secretaría de Estado para el Turismo, y es uno de los carnavales más importantes del mundo. Es además la única fiesta canaria que ostenta tal distinción. En el año 2000, el carnaval de Santa Cruz de Tenerife, dedicado ese año a Los Piratas convirtió a la ciudad en Capital Mundial del Carnaval. Y es el de mayor relevancia del país y uno de los más importantes del mundo. En la actualidad el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife aspira a convertirse en Patrimonio de la Humanidad.

Cuenta con dos partes bien diferenciadas, el carnaval "oficial" y el carnaval en la calle. El carnaval oficial cuenta con más de 100 grupos con una media de 50 componentes cada uno: murgas, comparsas, grupos de disfraces, rondallas y agrupaciones musicales. El carnaval de la calle, viene a ser la participación de los propios ciudadanos en la fiesta.

domingo, 24 de junio de 2012

Islas Columbretes - Comunidad valenciana


Islas Columbretes



Cerca de las costas de Castellón, a 28 millas del Cap d’Orpesa emergen, desafiando al mar, las antiguas Islas de las Serpientes, ahora Columbretes, un pequeño archipiélago de origen volcánico a medio camino entre la Península y las Baleares.

Están asentadas sobre fondos de 80 metros de profundidad y alcanzan una cobertura de tres millas marinas, representando uno de los pequeños archipiélagos con mayor interés ecológico del mar Mediterráneo.

 La isla de mayor tamaño, conocida como la "Columbrete Grande" o "L'illa Grossa", tiene un perfil en forma de arco abierto, característico de una gran actividad volcánica submarina. El Carallot, con sus 32 metros de altura, representa los restos de la chimenea central de un volcán.

 L'illa Grossa cuenta con un faro, que situado en un cerro de 67 metros de altitud, conforma el punto más elevado del archipiélago.

Historia

El nombre de las islas proviene dé la impresión de los primeros navegantes, griegos y latinos, que las incluyen a sus cartas con el nombre de Ophiusa o Colubraria, admirados por la abundancia de serpientes que allí encontraron.

 Visitadas únicamente por pescadores, contrabandistas y piratas hasta principios del siglo XIX, la colonización del archipiélago se produce a mediados del siglo XIX con la construcción del faro de la isla (1856-1860).

 Las actividades de los contrabandistas se extendieron durante el siglo XX, al punto que provocaron indirectamente la transformación de la Foradada, cuyo agujero era un excelente refugio natural para los barcos que se dedicaban a estas labores. En ese abrigo natural permanecían ocultos a los prismáticos de los servicios de vigilancia, que finalmente optaron por el expeditivo método de provocar una explosión de rocas que aterraron parcialmente el túnel marino.

 Los fareros habitaron la isla de manera prácticamente ininterrumpida durante más de un siglo, en condiciones precarias, como demuestran las tumbas del pequeño cementerio de la isla, y aprovechaban intensamente todos los recursos que ofrecía un medio terrestre pobre y un fondo marino extraordinariamente rico. La pequeña colonia de fareros y sus familias abandonaron las islas finalmente en 1975, año en que se automatizó el faro.

 Desde entonces las islas quedan deshabilitadas hasta la instalación de los primeros servicios de vigilancia establecidos por la Generalitat Valenciana en 1987.

Flora y fauna

 En L'illa Grossa encontramos restos de especies vegetales propias de la cuenca mediterranea como palmiteras, lentisco, y zarza morisca, (que anteriormente cubrían todo el islote). En las zonas más próximas al mar también encontramos hinojo marino y zanahoria marina, mientras que en las partes más altas abunda el matorral de sosa fina y la alfalfa arbórea junto con especies endémicas.

 Por su parte, aves marinas como el halcón de Eleonor, la gaviota de Audouin, la pardela cenicienta, o el cormorán moñudo, anidan en la islas, y es importante la existencia de la subespecie endémica de la lagartija ibérica, mientras que en el interior de las aguas podemos encontrarnos con las especies de las algas laminaria o el coral rojo.

Submarinismo

El interés de las islas se multiplica cuando nos sumergimos en sus fondos marinos, cada isla ofrece un mosaico diferente, caracterizado por la orografía y las corrientes.

 Gracias a la transparencia de sus aguas, los fondos de Columbretes presentan una densa cobertura algal que alcanza profundidades considerables y permite el desarrollo de interesantes comunidades como el alga parda Laminaria rodriguezii.


 Las comunidades y hábitats marinos presentan en las islas un excepcional grado de conservación. Destacan las comunidades bentónicas de aguas profundas (coralígneno) por su fragilidad e importante representación en los fondos de la reserva, las praderas de Cymodocea nodosa, , Gorgonia roja, nacras, estrella espinosa roja, morenas, cabrillas, serranos, salmonete de roca, sargos, obladas, mojarras, salpas, doradas, corvillos, castañuelas, vaquetas, doncellas, fredis, enormes meros y langosta roja.





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Parque natural de Las Medulas - Castilla y León


Parque natural de Las Medulas



Panoramica
En El Bierzo, al noroeste de los Montes Aquilanos y junto al valle del río Sil, se encuentran Las Médulas, fantástico paisaje resultado de las explotaciones auríferas romanas.

Es, sin duda, la mina de oro más grande excavada por los romanos en todo su imperio. Los 300 millones de metros cúbicos de tierra extraídos para el lavado del mineral, han configurado, con el paso del tiempo y la erosión, uno de los parajes histórico-arqueológicos con mayor valor y belleza de España.

Origen

Las Médulas fue en su origen una explotación romana de oro a cielo abierto, aunque los pueblos indígenas prerromanos ya habían explotado el yacimiento, bateando los placeres fluviales. Seguramente los romanos empezaron a trabajar en la zona en la época del emperador Octavio Augusto, quien dirigió personalmente la mayor parte de las acciones que entre los años 26 y 19 a. C. conquistaron definitivamente los pueblos del norte de la península Ibérica.

Las Medulas
 No se debe confundir el topónimo actual con el monte Medulio, donde tuvo lugar el holocausto de galaicos, cántabros y astures, que prefirieron darse muerte antes que entregarse. No obstante, la ubicación del monte Medulio es todavía objeto de discusión.

 Plinio el Viejo, que en su juventud fue administrador de las minas, relata que se extraían al año 20.000 libras de oro, lo que, teniendo en cuenta los 250 años de explotación, daría 5.000.000 de libras de oro, es decir, 1.635.000 kg. Según los datos del profesor y arqueólogo Antonio García Bellido, las tierras removidas alcanzan los 500 millones de m³, lo que, calculando un rendimiento medio de 3 gramos por tonelada de tierra, daría como resultado 1.500.000 kg.

Paisaje

Abandonada la explotación en el siglo III, la vegetación autóctona fue de nuevo adueñándose del lugar: robles, escobas, carqueixas, encinas y carrascas. A la vez se expandió el cultivo del castaño, del que hoy pueden verse numerosos ejemplares en el parque, algunos de ellos catalogados como árboles centenarios. Todo esto dio como resultado el surgimiento de un entorno espectacular caracterizado por las caprichosas formas del terreno, formado por arenas rojizas perfectamente integradas con la vegetación.

Mirador
 Actualmente, en la fauna de la zona destacan el jabalí, el corzo, el gato montés, etc. En cuanto a la avifauna, existen más de cien especies, localizadas sobre todo en la vertiente del río Cabrera. En las proximidades del lago de Carucedo, del que la tradición cuenta que se formó por el estancamiento del agua empleada para la explotación, crece una variedad de orquídea cuya flor simula un abejorro para atraer de esta forma a los insectos y facilitar la polinización.

 En el año 1997 la Unesco declaró Patrimonio de la Humanidad Las Médulas, incluyendo la zona principal de la mina de oro y los Estériles de la Balouta , Valdebría  y Yeres . La delegación de Tailandia se opuso a la decisión por considerar que el paraje es el resultado de la actividad destructora del ser humano y que suponía un perjuicio para la causa de la protección medioambiental. Alemania y Finlandia estuvieron de acuerdo con esta posición.

Cómo llegar

Entrada al parque
 Desde Ponferrada, por la N-536, antigua carretera de Ponferrada-Orense. Pasado Santalla del Bierzo, en el alto de Rioferreiros se puede tomar a la izquierda, la carretera de acceso a Villavieja y a Paradela de Muces, que lleva hasta lo alto del Castillo de Cornatel (se ve desde la carretera). Para continuar hacia

 Las Médulas debemos volver al desvío y continuar por la N-536 hasta Carucedo, allí, a mano izquierda, está señalizado el desvío hacia Las Médulas. Si continuamos por la carretera por la que hemos venido (N-536), poco más adelante del desvío a Las Médulas, a mano derecha, accederemos al Lago de Carucedo.

 También desde Ponferrada, por la A-6 primero y la N-120 después, pasada la gasolinera de La Barosa se toma un desvío a la derecha para cruzar por encima de la N-120 hacia el este, por la CV-191-4 hasta Lago de Carucedo donde se toma la CL-536 hasta Carucedo. Allí se encuentra el desvío, esta vez a la derecha, hacia Orellán, Las Médulas y Lago Somido.

Ruta de las Médulas

Mirador
Se parte de Ponferrada, en dirección suroeste, por la N-536, antigua carretera de Orense, cruzando las vegas de Villalibre de la Jurisdicción (Priaranza del Bierzo). Pronto se encuentra el viajero frente a las escarpaduras de Santalla del Bierzo y Borrenes, en cuyas inmediaciones se localiza el Castillo de Cornatel y el pueblo de Villavieja para llegar a las inmediaciones del lago de Carucedo. Desde allí ya toma la desviación hacia el pueblo de Las Médulas para llegar hasta el yacimiento propiamente dicho. La realización a pie de este último tramo dará ocasión para visitar las cuevas de La Encantada y La Cuevona y para otros paseos laterales entre los castaños.

 El conjunto del yacimiento forma un fondo de saco al que se accede por una senda de unos cien metros de desnivel que parte de las inmediaciones de la Fuente de la Tía Bibiana.

 Ruta de las Medulillas
Las Medulas

Desde el pueblo de Orellán, donde hubo un castro romano, parte una pista hacia el Mirador de Orellán, al que podremos llegar en coche. A partir de ahí el paseo se hará a pie bordeando el monte Placias (1025 msnm) hasta el Campo de la Braña, desde donde el camino desciende hacia las excavaciones de las Medulillas en las Cuevas de Reirigo o la Cueva de la Chaira, de más de 250 metros de largo. El camino lleva a la bifurcación de las Pedrices (nombre dado a las piedras de «murias»), desde donde se vuelve al pueblo de Las Médulas.



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martes, 19 de junio de 2012

Monasterio de Leyre - Navarra


Monasterio de Leyre

El Monasterio de San Salvador de Leyre, o simplemente Monasterio de Leyre, es uno de los conjuntos monásticos más importantes de España por su relevancia histórica y arquitectónica. Entre los diferentes edificios que componen el conjunto existen ejemplares del románico muy destacados por pertenecer a un periodo muy temprano del mismo y por su excelente estado de conservación. El monasterio se ubica en el nordeste de la Comunidad Foral de Navarra, cerca del límite con Aragón.


Vista General
El monasterio se alza en terrenos del actual municipio de Yesa, a 52 km de la capital navarra, Pamplona, sobre el ramal del Camino de Santiago que discurre siguiendo el río Aragón, pasando por Jaca, el Camino de Santiago aragonés. El conjunto se encuentra en una balconada natural de la falda sur de la sierra de la sierra de Errando o de Leyre, entre cuyos picos destaca la cima del Arangoiti de 1.356 m de altitud. Dicha balconada se alza sobre el valle del río Aragón, embalsado en este punto en el pantano de Yesa. Desde la ubicación del monasterio se abarca un gran espacio. Al este se encuentran los montes de Jaca con el Canal de Berdún en primer término y, más allá, los montes donde se encuentra el otro gran monasterio vecino, el de San Juan de la Peña. Al oeste se ve una cadena de montañas entre las que emerge la punta de Ujué.
Conjunto monástico

 Dos son los elementos más relevantes del monasterio: por una parte, su privilegiada situación; por otra, las construcciones que lo componen, al ser algunas de ellas los ejemplares de románico más antiguos de Navarra. Así, en su iglesia, en particular en la cabecera y en la cripta, se aprecia un románico primitivo. El estado de conservación de estos edificios es muy bueno, aunque el mobiliario se ha perdido en el transcurso del tiempo.

 En Leyre destaca la calidad de la piedra proveniente de canteras propias que se hallaban en las cercanías del monasterio, en plena Sierra. La piedra es de color dorado con un veteado carminoso debido a la presencia de hierro con incrustaciones de cuarzo.

 Iglesia

 La iglesia de San Salvador de Leyre constituye el elemento arquitectónico principal del monasterio. Mantiene partes de la construcción románica del siglo XI al siglo XII, como la cripta, los ábsides, la torre, la nave principal y el pórtico, conocido como Porta Speciosa, sobre las que se superponen elementos posteriores, como la bóveda gótica, el panteón de los reyes de Pamplona y una pequeña capilla, también gótica, que data de los siglos XIV y XV. Entre la imaginería destacan la imagen de Santa María de Leyre, una talla de un Cristo muerto en la cruz del siglo XIV y el retablo de Santa Nunilo y Santa Alodia, del siglo XVII.

 Cabecera

 Está construida sobre la cripta y fue consagrada, como aquella, en 1057. Se trata de la construcción románica más antigua de Navarra que se conserve en la actualidad, y una de las primeras de España. Sus tres ábsides de planta semicircular y altas naves cubiertas con bóvedas de cañón dan cobijo al altar, al coro con sillería plateresca y a la imagen de la Virgen del Leyre, obra de José López Furió.

 De las tres naves, la central es más ancha que las laterales. El conjunto no guarda simetría al ser aquellas desiguales, siendo la izquierda más estrecha que la derecha. Por otra parte, sus arcos están sensiblemente rebajados tendiendo a la herradura. Los pilares tienen planta en cruz con columnas adosadas, sin basamento, y no son paralelos, sino que convergen en el sentado del ábside central. Los capiteles están decorados de forma muy austera, a base de bulbos, volutas y estrías. Los cimacios se decoran con motivos geométricos con rayas, círculos o puntillados. Sobre el ábside central, descentrado, se abre una pequeña ventana circular.

  Nave

 La nave central es románica y es el resultado de la gran ampliación que se realizó en el siglo XII, en el transcurso de la cual también se construyó la portada. Se proyectó más elevada que la cabecera y se cubrió con un tejado de madera a dos aguas. Las obras se consagraron en 1098. En el siglo XVI se efectuó otra reforma, en la cual se cubrió la nave con una bóveda gótica. Esta bóveda cubre en un solo arco la anchura de la nave, 14 m, y esta estructurada en cuatro tramos. Está decorada mediante medallones heráldicos situados en las claves.

 La construcción de la bóveda conllevó el reforzamiento de los muros exteriores mediante contrafuertes y un arbotante.


Iglesia
 En su muro norte, en un hueco cerrado por una verja de hierro del siglo XIV, se ubica el mausoleo de los reyes del reino de Pamplona. Los restos agrupados de más de quince miembros de la primera dinastía navarra se han recogido en un arcón de madera de roble con herrajes neogóticos. A su lado, un Cristo muerto en la cruz del siglo XVII. En el muro sur se abren dos ventanales con columnas adosadas y capiteles decorados. Por este mismo muro se accede a la capilla, con bóveda gótica del siglo XV, en que se halla un retablo renacentista del siglo XVII dedicado a las santas Alodia y Nunilo. El acceso a esta capilla se realiza a través de una portada románica del siglo XII en la que destaca, en su tímpano, un crestón jacobeo.

 Panteón de los reyes de Pamplona

 En el lado septentrional de la nave, frente a la capilla de las santas Nunilo y Alodia, se encuentra el arcosolio que guarda el panteón de los primeros reyes del reino de Pamplona, precursor del reino de Navarra, cuyos restos se custodian en un arca neogótica de madera, decorada con adornos metálicos.

 El panteón está protegido por una reja de hierro forjado de estilo gótico tardío y junto a él se venera el llamado "Cristo de Leyre" (siglo XVI), una talla de Cristo crucificado (1,80 por 1,60 m) de gran naturalidad. Esta talla apareció cubierta de cal en el túnel de la cripta, donde habría sido escondida probablemente tras la Desamortización.

 En la urna se encuentran los restos de los reyes de Pamplona Íñigo Arista (852), García I Íñiguez (870) y Fortún Garcés "el Tuerto" (905).

 Cripta

 La cripta de Leyre no es una cripta al uso. No llega a ser subterránea ni hay evidencias de que se haya destinado nunca a ser un lugar de enterramiento. Destaca por sus dimensiones y altura, así como por sus grandes capiteles, que se alzan sobre pequeñas columnas.

 Fue construida para nivelar el terreno donde se alzaría la iglesia y servir como cimiento a la misma. Es de forma cuadrada siguiendo la forma de la cabecera del templo, por lo que dispone de tres ábsides circulares y cuatro naves iguales cubiertas por bóvedas de cañón. Una de ellas es más reciente que el resto, al estar en ese lugar la escalera que comunicaba la iglesia con la cripta. Se construyó en piedra caliza con cuarzo y hierro, lo que le ha dado una resistencia que le ha permitido su buen estado de conservación.
La cripta fue concebida con tres naves. Sin embargo, la nave central se dividió finalmente en dos por la arcada axial central, resultando en las cuatro naves que ahora se pueden admirar. Esta modificación influyó en el diseño del ábside central.

 Los grandes capiteles son los que mantienen el peso de la cabecera del templo. Son todos diferentes entre sí, tanto en tamaño como en motivo de decoración. Algunos llevan enormes cimacios y van formando un bosque de pilares de triple codillo y de perpiaños peraltadísimos que refuerzan naves abovedadas. La decoración es muy sencilla, basándose en temas animales y geométricos. La cripta, junto a la iglesia, fue consagrada en 1057.

 La puerta de entrada a la cripta, la más antigua de todo el conjunto monástico, es de un románico naciente, muy sobrio y rudo. Está formada por tres arcos de medios puntos superpuestos y escalonados que apoyan directamente sobre las impostas, cuya única decoración es el bisel que le han dado a las arquivoltas.

 Junto a la cripta está el túnel de San Virila que comunica con la cripta por medio de tres ventanas pequeñas y estrechas, que se abren en la pared oeste de la misma. Este túnel servía como salida del monasterio a los campos de los alrededores. En la actualidad está cegado y en su fondo hay una imagen, del siglo XVII, de San Virila, abad del monasterio durante el siglo X. Este personaje es el protagonista local de una leyenda, extendida por el camino de Santiago, en la cual Dios le hace comprender el misterio de la eternidad.

 Porta Speciosa

 La Porta Speciosa (puerta preciosa) es el pórtico que se construyó durante la primera ampliación de la iglesia original en el siglo XII. En ella hay constancia, por el tema de uno de los capiteles en el que aparecen dos aves con los cuellos entrelazados picándose las patas, de que trabajó el Maestro Esteban, autor de la puerta de las Platerías de la Catedral de Santiago de Compostela. En la construcción de este pórtico se reutilizaron elementos provenientes de otros lugares y trabajaron diferentes maestros de la época, lo que ha hecho muy complicado darle un significado al conjunto. La puerta está protegida por una visera y sobre ella hay un ventanal de transición y un matacán ya de la construcción gótica.

 La Porta Speciosa está formada por tres partes diferenciadas:

 Tímpano


Cripta
  El tímpano circular situado sobre las puertas contiene seis figuras. La central y más importante es el "Salvador", del que toma el nombre el monasterio. A su derecha se representan la Virgen María, San Pedro y otra figura. A la izquierda, San Juan y otras dos figuras que no han sido identificadas y de las que se cree que representan a otros evangelistas. Sostienen el tímpano sendas ménsulas en forma de toro y león. El conjunto se halla rodeado por una corona de palmetas.

 Arquivoltas y columnas

 Las cuatro arquivoltas que se ubican sobre el tímpano están decoradas por representaciones de seres reales y fantásticos con motivos vegetales y animales en una armonía típica del románico. Las columnas, tres de cada lado, están coronadas por capiteles decorados con temática variada. De izquierda a derecha, los capiteles representan leones protegiendo a sus crías, personajes en cuclillas típicos de Jaca, aves con los cuellos entrelazados picándose las patas, o una cabeza aprisionada por tallos y hojas de acanto. La puerta está partida por un parteluz de mármol. En los laterales hay figuras de santos apoyados sobre leones.

 Friso

Por encima de las arquivoltas se encuentra el friso. En él se representan escenas y personajes bíblicos. De izquierda a derecha, en la línea más alta están representados San Miguel, Santiago, el Salvador, San Pedro, San Juan, escenas del martirio de las santas Nunilo y Alodia, un monstruo apocalíptico, el demonio atrapando un alma, la danza de la muerte y Jonás con la ballena. En la línea inferior se representan mediante figuras estilizadas a la Visitación, la Anunciación, un obispo o santo y un ángel trompetero, y a la izquierda otro obispo con báculo y evangelio, otro ángel trompetero y la cabeza de un hombre.

 Ábside y torre

 La torre tiene forma cuadrangular, casi cuadrada, con ventanas de triple arquillo en todos sus costados. Estos arquillos están sostenidos por columnas simples, sin capiteles ni decoración.

 Los ábsides circulares tienen angostos ventanales y un alero que es una cornisa compuesta de bloques biselados sobre modillones decorados con motivos varios, cabezas humanas, animales, lazos, bolas, atributos... Las paredes están limpias sin decoración o elemento alguno. Este tipo de construcción fue común en ese tiempo, primera mitad del siglo IX, en Europa y luego, posteriormente, por la península.

 El ábside y la torre junto a las fachadas de los monasterios nuevo y viejo forman un armonioso conjunto que caracteriza el lugar, siendo uno los rincones más típicos del monasterio.

 Patio de la hospedería

 A lado norte de la iglesia se halla el patio de la hospedería. En este lugar se alzaba el claustro románico del antiguo monasterio. Este claustro desapareció en el espacio de 118 años de abandono al que se vio sometido el conjunto monumental en los siglos XIX y XX; sólo se conserva un capitel hallado en unas excavaciones.

 En este espacio destacan el gran arbotante gótico y la puerta de acceso a la iglesia. La puerta, situada en la pared norte de la cabecera, es románica. Un poco más trabajada que la de la cripta, está formada por tres arcos escalonados, dos de ellos descansan sobre capiteles y columnas.

  Monasterios

 Son dos los edificios que se dedicaron a monasterio en el complejo de Leyre. Uno de ellos, el conocido como monasterio viejo, data del siglo IX, pero del mismo únicamente quedan algunos lienzos de muro y un torreón. El muro norte es original, está realizado en una sillería muy anárquica que le da cierto aire de fortaleza. En él se pueden ver la primitiva y sencilla portada, así como las ventanas asaetadas, algunas terminadas en arco de herradura. En su lado noreste se levanta un torreón de planta cuadrada. Este monasterio tuvo un claustro románico que desapareció en el periodo que las instalaciones estuvieron abandonadas después de la desamortización de Mendizábal entre 1836 y 1954. En esa época se construyó entre los restos del monasterio viejo, respetando el estilo y los materiales, un edificio para albergar la hostelería. Este nuevo edificio, junto con la iglesia, conforma el patio de la hostelería donde se ubicaba el antiguo claustro.
Porta Speciosa

 A mediados del siglo XVI se decide construir un nuevo monasterio al estar el antiguo en muy mal estado. El monasterio viejo quedaba al norte de la iglesia, entre ésta y la sierra; el nuevo se levanta al sur, entre la iglesia y el valle. Es un edifico de 53 m de largo por 43 de fondo, con cuatro plantas, pegado al muro sur de la iglesia, realizado en estilo aragonés. La planta baja y los tres primeros pisos están hechos en sillería con piedra de las canteras de Leyre, el último en ladrillo pálido. Este último piso tiene una serie de arcadas que se van alternando entre ciegas y abiertas. El tejado tiene un gran alero volado tallado por Tomás de Gastelu, vecino de la cercana localidad de Lumbier. Las obras comenzaron en 1562 y finalizaron en 1640.

Historia

La fecha y circunstancias de la fundación del monasterio legerense son desconocidas. La primera referencia de su existencia se debe al presbítero mozárabe cordobés Eulogio, en una carta de 851 dirigida al obispo de Pamplona. En ella, recuerda su estancia en el monasterio tres años antes, en el año 848, en el transcurso de un viaje a tierras germánicas que tuvo que interrumpir forzadamente. Eulogio de Córdoba sería martirizado posteriormente en Córdoba y santificado, siendo conocido como San Eulogio. Redactó una crónica de su viaje y en ella, entre otros monasterios pirenaicos ya desaparecidos en los que se alojó, nombraba a Leyre. En la carta llega a señalar el nombre del entonces abad, un tal Fortún. Estas referencias quedan confirmadas por la obra apologética de Álvaro de Córdoba, amigo de Eulogio, sobre el santo (Vita vel passio Sancti Eulogii), así como con otro texto de Eulogio en el que dice

 Estando yo en Pamplona y viviendo en el monasterio de Leyre, la curiosidad de saber hízome registrar todos los libros allí conservados. De improviso cayeron mis ojos en las páginas de un opúsculo sin nombre de autor, que contenía la siguiente historia acerca del nefando profeta: Nació el heresiarca Mahoma...

 Estas referencias dan a entender que para el año 844 el monasterio tenía cierta relevancia y disponía de una buena biblioteca, lo cual indica que su fundación fue anterior. Otra referencia importante de la existencia del monasterio a mediados del siglo IX es el traslado de los cadáveres de las santas Nunilo y Alodia por orden real a Leyre.


 Se sabe que en la época en la que Eulogio viajó por Navarra, la relación entre los musulmanes y los navarros eran buenas, sin existir grandes obstáculos para desplazarse por el territorio peninsular. Sin embargo, la situación política del reino de Pamplona cambió durante esos años. Tradicionalmente, los reyes pamploneses y los Banu Qasi habían mantenido buenas relaciones (los Banu Qasi eran nobles hispanovisigodos convertidos al Islam que mantuvieron su dominio sobre el valle del Ebro tras la conquista musulmana y que tuvieron una actitud levantisca frente a las autoridades de Córdoba aliadas con los reyes pamploneses, a los que estaban unidos por vínculos familiares).

 Sin embargo, a la muerte de Íñigo Arista, su hijo García Íñiguez se apartó de sus parientes musulmanes, entablando relaciones con los asturianos. Fruto de este cambio de alianzas fue la batalla de Clavijo (858) en la que la alianza de navarros y asturianos, mandados estos últimos por el rey Ordoño I, vencieron a las tropas de los Banu Qasi. No obstante, las acometidas de los reyes navarros contra los Banu Qasi provocaron la intervención del califa cordobés Abd al-Rahman III. Las campañas califales llegaron a Leyre en el 920 cuando los cristianos fueron derrotados por el califa en Liédena y la Foz de Lumbier. Pamplona fue saqueada y su catedral destruida. La entrada de los musulmanes en Navarra ya había obligado al obispado y al clero de Pamplona a establecerse en Leyre, donde mantuvieron la sede episcopal hasta el año 1023. También el poder político buscó refugio en el monasterio. El hecho de que el obispo de Pamplona residiese en el monasterio hizo que las dignidades episcopal y abacial recayeran en la misma persona. El rey Fortún Garcés, último de los Arista, que había vivido en Córdoba y era abuelo de Abd al-Rahman III, se retiró al monasterio tomando los hábitos en la primera mitad del siglo X  junto a su caballerizo Aznar.

 En los siglos IX y X Leyre era uno de los monasterios más importantes de la cristiandad peninsular, protegido por la monarquía del reino donde se asienta y con influencia sobre un gran territorio. Como ejemplo del apoyo brindado por los reyes navarros al monasterio de Leyre se pueden señalar las siguientes donaciones documentadas: el 15 de agosto de 991 el rey Sancho Garcés II donaba al monasterio las posesiones que su hermano Ramiro tenía en Apardués; ya habían donado el 15 de febrero las que tenía en Navardún; el 18 de noviembre de 1050 era García de Nájera el que dona bienes a Leyre y el 28 de enero de 1085 el rey Sancho Ramírez incorporaba a Leyre las propiedades y los monasterios de Igal, Urdaspal y Roncal, así como otros bienes. El traslado de las Santas Mártires al monasterio tenía la finalidad de elevar la importancia del monasterio mediante el culto y la devoción a las reliquias que se profesaba en esa época, en especial en torno a la Ruta Jacobea.

 Después del respiro a mediados del siglo X, la situación volvió a agravarse a finales del siglo. La iglesia anterior a la existente, cuyos cimientos han sido excavados, fue destruida en los ataques que realizaron Almanzor y Abd al-Maliq. En su lugar se construyó una iglesia nueva de la que se conserva la cripta y la cabecera.

  La consagración de la iglesia del siglo XI


Abside y torre
 A finales del siglo X, durante el reinado de Sancho III el Mayor, comenzaron los trabajos de construcción de una nueva iglesia para ocupar el sitio de la destruida por los musulmanes. En el año 1057 se consagraba la obra terminada. Se cree que el rey Sancho el Mayor fue educado en el monasterio, ya que hay un documento en el que se denomina al abad domino et magistro meo, lo cual explicaría la alta estima que este rey tenía por Leyre.

 La iglesia del siglo XI es algo más pequeña que la actual. Se conserva de ella la cripta y la cabecera, puesto que las naves fueron demolidas para la ampliación del siglo XII.

 El 24 de octubre de 1098 se ejecutó otra consagración del templo con gran pompa y boato según los documentos conservados. Para este tiempo ya empezaba a cambiar la situación de Leyre en el panorama eclesiástico navarro.

 Bajo el reino de Aragón

 La muerte de Sancho Garcés IV de Navarra, el de Peñalén, en 1076, fue muy sentida en los monasterios de Leyre e Irache, pues había sido un gran beneficiario de los mismos (antes de Sancho el de Peñalén el monasterio de Leyre contaba con un gran número de iglesias y monasterios agregados, 19 de donación real, con Sancho el de Peñalén se incorporaron a su patrimonio 36 más, cuatro de donación real. Tras su muerte, ante la imposibilidad de ser enterrado en el monasterio de Santa María la Real de Nájera que entonces era el panteón real, es probable que recibiera sepultura en Leyre. Sus hermanos Alfonso VI de Castilla y Sancho Ramírez de Aragón entran en guerra para adueñarse del reino navarro. Es el aragonés quien consigue el objetivo y Navarra, entonces todavía reino de Pamplona-Nájera, queda unida a Aragón hasta 1134. En este periodo entra en rivalidad con el vecino y aragonés monasterio de San Juan de la Peña, en donde los reyes de Aragón habían establecido su panteón real, y se abre el pleito sobre de qué obispado depende el monasterio.

 Este pleito duraría cerca de cien años. El 4 de mayo de 1100 el papa Pascual II se pronuncia sometiendo a Pamplona todas las iglesias de la diócesis, nombrando expresamente a Irache y Leyre. A esta decisión del Vaticano le seguiría un periodo de treinta años de pleito abierto en el que Leyre llegó a perder su presunta exención canónica, que era la razón básica de su existencia.

 El pleito hunde al monasterio en una profunda crisis con la que entra en el siglo XIII. Siendo abad Domingo de Mendavia, se empieza a estudiar el cambio de comunidad. Cuando el reino de Navarra cambia de casa monárquica con Teobaldo I, de la casa francesa de Champaña, con influencia de los monjes cistercienses, que van supliendo la decadencia de los Benedictinos del Cluny, al que Leyre había estado sumado junto con otros monasterios del Pirineo, se concreta el cambio de regencia. El abad Fray Domingo de Mendavia denuncia el estado de indisciplina en que se halla su congregación y llega a Roma para pedir al papa el cambio de regencia. Hay documentación que avala que el abad había asegurado al rey Teobaldo el pago de mil maravedís de oro si los cistercienses entraban a regir el monasterio. En 1239 se pronuncia el paso de la regencia del monasterio de Leyre de la Orden benedictina a la Orden del Císter. La sentencia no fue acatada por los benedictinos, que durante 70 años mantuvieron una serie de luchas contra los del Císter por la posesión de Leyre, luchas entre monjes blancos y monjes negros.

  El Císter

 Aunque la importancia del monasterio se había resentido mucho, es bajo la orden del Císter cuando éste pasa a ser menos notorio. En 1269 el Capítulo General del Císter decreta que Leyre sea una filial del monasterio de la Oliva, situado al sur del reino, bajo el mando del mismo abad. Esta situación no se dilató mucho, pronto Leyre recuperaría sus abades propios.

 Bajo la orden del Císter se emprenden las reformas de la iglesia. En ella se sustituye el tejado de madera a dos aguas por una bóveda gótica, que se puede ver en la actualidad. Para realizar esa obra hubo que dotar de contrafuertes a los muros de la nave y construir un arbotante al tener que elevar su altura.

 En 1569 habitaban en Leyre diez frailes y algunos seglares y el monasterio tenía una renta anual de 3.000 ducados. Destaca en este tiempo la pobreza intelectual, tal es así que en un informe se señala

 “No se ha entendido hasta agora que en estos monasterios haya habido monjes letrados, ni que se haya ejercitado en letras alguno de ellos.

 Las Cortes Navarras llegan a pedir en 1583 que se mande a estudiar a los monjes a alguna universidad. El 18 de abril de 1610 se dicta la incorporación de todos los monasterios navarros a la Congregación Cisterciense de la Corona de Aragón en aras a la corrección del problema de la escasa formación de sus miembros.

 En 1562 se inician las obras de construcción del monasterio nuevo, que acabarían en 1640. Esta nueva construcción vino a sustituir al viejo monasterio que se encontraba en muy mal estado. La nueva ubicación, entre la iglesia y el valle, lo hace mucho más cómodo.

 La medida de incorporar a los monasterios navarros a la Congregación aragonesa dio resultados positivos. Leyre podía enviar anualmente a tres monjes a los Colegios de Estudios Superiores de la Congregación. La vida espiritual volvió a surgir y nuevamente el monasterio de Leyre recuperó parte de su esplendor de otro tiempo. Cinco abades de Leyre fueron Vicarios Generales de la Congregación. La biblioteca resurgió y en ella se sabe que se guardaban libros, como el Libro de la Regla y el obituario, los breviarios monásticos y una importante Crónica latina de San Salvador de Leyre; algunos de ellos aún se conservan en el Archivo de Navarra.
Panoramica desde el pantano de Yesa

El siglo XIX fue un periodo histórico desastroso para las órdenes religiosas y la iglesia. El monasterio de Leyre fue abandonado en tres ocasiones por sus ocupantes. En las de 1809 y 1820 los monjes pudieron regresar, pero en la de 1836, debida a la desamortización de Mendizábal, el conjunto monástico fue abandonado hasta mediados del siglo XX.

 En 1820 se incautan los archivos y la biblioteca. Las reliquias de los santos del monasterio se dispersan, las de san Virila se depositan en Tiermas y las de las Santas Nunilo y Alodia en Sangüesa.

 La desamortización de Mendizábal hace que el 16 de febrero de 1836 se cierre el monasterio. Contaba entonces el Leyre con una comunidad compuesta por once sacerdotes, dos estudiantes y cinco seglares. El conjunto monástico fue puesto a la venta pero nadie llego a adquirirlo. Se utilizaba como sitio de refugio de los pastores, y el abandono y saqueo llevó a la ruina total del mismo. Hasta los huesos de los reyes navarros fueron arrojados por tierra al ser profanado el panteón real.

 En 1844 la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando de Madrid crea las Comisiones de Monumentos históricos y artísticos, y en 1845 se empieza a actuar para salvar parte del patrimonio monumental de Leyre y en especial el panteón real. El 17 de mayo de 1863, después de tener noticias de que las tumbas de los reyes navarros habían sido profanadas, se trasladan los restos reales a la iglesia de Yesa.

 En 1867 la iglesia de Leyre es declarada Monumento Nacional y en 1875 se reabre la iglesia de Leyre al culto. El monasterio permanece cerrado. Se trasladan los restos de los reyes a su lugar, donde permanecerían hasta que en 1888 se comienzan las obras de mejora del templo.

 El 8 de mayo de 1915, finalizadas las obras, se trasladan los restos de los primeros reyes de Navarra a la iglesia de Leyre.

Panteón de los reyes de Navarra

 La figura del monasterio de San Salvador de Leyre como panteón real de los reyes del reino de Pamplona, a la sazón reino de Navarra, ha sido discutida en ocasiones. Antes de publicarse la obra de José Goñi Gaztambide Los Obispos de Pamplona se daba por sentado el hecho de que los primeros reyes navarros y sus familiares fueron enterrados en Leyre. Esta hipótesis se asentaba en el hecho de que, durante el periodo de dominación musulmana da la península Ibérica, las autoridades civiles y religiosas pamplonesas se refugiaron en Leyre desde el 860 hasta 1023, y en las notas de San Eulogio de Córdoba que dijo

 Leyre fue durante bastante tiempo monasterio y sede episcopal, palacio real y panteón regio.

 En el siglo IX, de Pamplona hacia oriente hay varias familias cristianas relevantes que llegan a estar enfrentadas entre ellas y en ocasiones pagan tributos a los dominantes musulmanes con sede en Zaragoza. No hay todavía un poder unificado y definido, lo cual impide la existencia, en ese tiempo, de lo que se entendería como panteón real. La primera noticia documentada de un obispo en Pamplona es del año 829. En ese tiempo los monasterios tenían una dependencia muy directa de las familias poderosas. La relación de Leyre con los regentes en Pamplona era fuerte, como evidencian las donaciones que éstos hicieron al mismo durante el transcurso de la historia, llegando incluso a ser monje del mismo el rey Fortún Garcés en el siglo X.

 La importancia de San Salvador de Leyre dentro del reino de Pamplona y la relación que sus reyes tenían con el mismo permite sostener que su lugar de enterramiento fuera Leyre. Lo que no se sabe es la ubicación y tipología de las tumbas. No hay evidencia alguna de que la cripta fuera utilizada como lugar de enterramiento, y se estima, en similitud del reino de Asturias de aquel tiempo, que los enterramientos podrían haberse hecho en el pórtico de la iglesia.

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lunes, 18 de junio de 2012

Santo Domingo de la Calzada - La rioja


Santo Domingo de la Calzada



Santo Domingo de la Calzada se levanta sobre una extensa llanura, a orillas del río Oja - que da nombre a la región-, en el extremo occidental de la Rioja, a los pies de las más altas cumbres de la Sierra de la Demanda. Esta a una altitud de 638 mts., con una extensión de casi 40Km², y una población de 6.805 habitantes censados. Desde 1.993 esta hermanada con la ciudad de Winnenden con la que le une el Camino de la peregrinación y el milagro más famoso de la Edad Media.

Historia

La población de Santo Domingo de la Calzada es ya un pequeño burgo en el siglo XI. Tras la muerte de Domingo en 1109, en el Archivo de la Catedral de Calahorra, se conservan 3 documentos de 1120.  El 1.º, en donde Alfonso VI, concede a Domingo el terreno donde establecer una iglesia y un Burgo. El 2ª En el que los "Cofrades de la Casa de Santo Domingo de Río de Ohia" donan dicha casa al obispado de Najera. El 3º es un testamento de una mujer, donde dona sus propiedades al Monasterio de Santo Domingo, para que se ocupe de atender a los pobres. También aparece citado en los cartularios de 1136. Este pequeño núcleo, recibía el privilegio de población en 1141. Concentraba su población alrededor de la iglesia y el hospital que había puesto en marcha el eremita Domingo García. La villa estará bajo el gobierno del abad hasta 1250, fecha en la que pasará de abadenga a realenga, es decir, bajo el gobierno y la administración del rey. Para entonces, la población ha crecido ya a lo largo de lo que se conoce como Barrio Viejo; todo la parte del Camino que, viniendo desde Logroño, llegaba hasta la Catedral y que estaba formado por las primeras casas que surgieron en el burgo, y el Barrio Nuevo; el resto del camino que va desde la Catedral hasta la salida hacia Burgos y que es el resultado de una planificación pensada para facilitar el asentamiento de las nuevas gentes que llegaban a la población.

 Este crecimiento demográfico se producía como consecuencia de los fueros que le fueron concedidos por Alfonso VIII en 1187 y 1207, para potenciar el crecimiento del burgo. A finales del siglo XIII, ya habían aparecido el barrio de San Pedro, a los pies de la Catedral, y el arrabal de Margubete en la zona norte.

 A lo largo de los siglos XIV y XV, se construye la muralla y aparecen el arrabal de La Puebla en el sur, el Barrio del Mercado detrás de la Catedral y la calle Pinar, con lo que la ciudad adquiere la distribución que hoy conocemos como el casco antiguo.

 El siglo XVI conoce el desarrollo y florecimiento de la ciudad, que llega a tener 3000 habitantes, incluidos los de los arrabales nuevos que surgen entonces; el de San Roque, cerca de la puerta oriental de la calle Pinar, y el de San Francisco, alrededor del convento del mismo nombre.

 Tras un siglo XVII lleno de incertidumbres y crisis como en el resto de España, el XVIII recoge el auge de un nuevo desarrollo urbanístico, fruto de una nueva concepción de la sociedad, con la remodelación de la Plaza Mayor con el edificio del Corregimiento y el Ayuntamiento; los nuevos paseos del Espolón y la Carrera y sobre todo, se levanta la torre exenta en el espacio que ocupaba hasta entonces la cárcel, ahora trasladada al edificio del Corregimiento.

 En el siglo XIX Santo Domingo de la Calzada se convierte, con la creación de la provincia de Logroño, en cabecera de comarca y partido judicial. Punto neurálgico de La Rioja Alta, alcanza los 4000 habitantes a finales del siglo y durante toda la centuria pasada sigue manteniendo su influencia en la comarca, convirtiéndose en el centro de servicios de la zona. Conoce un nuevo desarrollo urbanístico que hace crecer la ciudad en los ejes norte-sur, localizando las instalaciones industriales en la zona este, destacando principalmente el polígono San Lázaro. En 1973 su casco antiguo fue declarado Conjunto de Interés Histórico Artístico.

 En la actualidad, la ciudad de Santo Domingo de la Calzada cuenta aproximadamente con 7000 habitantes y es un importante centro de servicios de la comarca, con una gran proyección administrativa, comercial, industrial y turística.

Monumentos

Catedral

La Catedral fue comenzada, según los Anales Compostelanos, en el año 1158, con el fin de cobijar los restos de uno de los santos más conocidos y venerados en el Camino de Santiago, santo Domingo de la Calzada, fallecido en el año 1109.

 Conocemos el nombre del maestro que diseño y comenzó a erigir el templo, maese Garçión, el cual posiblemente fue de origen francés. Este maestro proyectó un gran templo tardorrománico acorde con la importancia del lugar, y del que aún se conservan importantes vestigios, en concreto la cabecera y el diseño del resto del templo. Desde el punto de vista arquitectónico destaca su estructura, con una Cabecera con deambulatorio que circunda el presbiterio, y tres capillas absidiales de las que original solo se conserva la central. En cuanto a la escultura de esta parte de la catedral, hay que destacar por su importancia toda la serie de capiteles historiados del deambulatorio y sobre todo las cuatro pilastras decoradas que dan al presbiterio. En ellas se ha visto representado un árbol de Jessé destacando por su calidad las imágenes de la Santísima Trinidad y de un Rey David músico.

El Coro de la Catedral es una gran pieza plateresca realizada en la década de 1520 por Andrés de Nájera y Guillén de Holanda entre otros. La calidad de sus tallas se aprecia en las labores de delicados calados o en la taracea de sus sitiales. Los relieves de las sillas representan figuras de santos y santas. Presidiendo, en la silla abacial, se encuentra santo Domingo. También es digno de reseñar el interesante programa simbólico de todo el conjunto, reafirmado por una serie de sentencias inscritas en muchos de los respaldos.

El sepulcro de Santo Domingo de la Calzada es una obra en la que confluyen varios estilos por ser posiblemente fruto de la unión de piezas de tres sepulcros diferentes. Románica es la lauda sepulcral en la que se representa al Santo yacente, gótica es la mesa en la que se narran sus milagros, y tardogótico es el templete. Éste fue diseñado por Vigarny y realizado por Juan de Rasines en 1513.

El Gallinero, donde se cobijan el gallo y la gallina como recuerdo del famoso milagro, es de estilo gótico del siglo XV.

Otras obras importantes de la Catedral son las capillas funerarias de Santa Teresa y de la Magdalena. La primera contiene varios sepulcros góticos, el del centro de Pedro Suárez de Figueroa, y un bello Retablo de pintura sobre tabla de finales del siglo XV. La segunda es bastante menor en tamaño pero igualmente interesante pues es de un estilo cercano al del gran escultor Felipe Vigarny. Es de estilo gótico tardío y en ella está enterrado Pedro de Carranza, Maestrescuela de la Catedral de Burgos. Destaca el sepulcro, la reja y el pequeño retablo del pintor de la época León Picardo.

El Claustro es una obra gótico-mudéjar en el que destaca la sala capitular por su bella sillería del siglo XVII y por su alfarje mudéjar como techo. En él se exponen valiosas obras de arte como trípticos flamencos, orfebrería y otras importantes piezas escultóricas.

 La Torre Exenta

 La Torre de la Catedral se encuentra exenta al edificio y fue levantada entre 1767 y 1769. Es una magna obra barroca de setenta metros de altura visible desde muchos kilómetros a la redonda. Al parecer su singular ubicación se debe a que en ese lugar existía un terreno con mayor consistencia y capaz de soportar tan alta torre, así como a cuestiones de mera estética barroca.

  Plazas

n  Plaza de España: Es la plaza mayor de la ciudad, se encuentra ubicada detrás de la catedral. Al contrario que otras plazas mayores, no ocupa un lugar central en el urbanismo de Santo Domingo. Por el contrario se sitúa al Norte, lindando con el extrarradio, en concreto con el paseo de la Carrera o carretera de Haro. Una de sus razones puede estar en que la que podríamos considerar como originaria plaza mayor de la ciudad no es esta, sino la que actualmente denominamos plaza del Santo. La plaza se crea con la construcción de las murallas del siglo XIV. Fue durante siglos el emplazamiento del mercado y de la plaza de toros. El empedrado es de finales del siglo XX. En ella, se encuentra el Ayuntamiento; el edificio del Corregimiento de Rioja en el lado Este, construido en 1763, en cuya parte inferior se encontraba la Cárcel Real, la cual había sido trasladada desde la plaza del Santo; y el edificio de la Alhóndiga, antiguo lugar de venta y almacenamiento de grano, en él actualmente se encuentran las oficinas municipales.

n  Plaza del Santo: Se encuentra frente a la catedral, en el centro del casco antiguo. Fue en la del Santo donde en un principio se concentraron las instituciones más importantes: hospital de peregrinos, catedral y las antiguas las dependencias del concejo con su cárcel. El antiguo Hospital de Peregrinos, se sabe que fue levantado por el eremita Domingo en la segunda mitad del siglo XI, para su realización requirió gran cantidad de madera que decidió pedírsela a los vecinos de Ayuela. Estos se negaron, autorizándole a que cortara todo lo que pudiera con la hoz que llevaba colgada en su cinturón, y se hizo el Milagro: a cada golpe de hoz caía un árbol. Permaneció en activo hasta que en 1840 se trasladase al Convento de San Francisco, a partir de ese año fue morada de diversas familias, la propia cofradía del santo ocupó durante años dos salas para sus actividades cívico-religiosas. En 1965 se rehabilitó para Parador de Turismo, el cual sigue funcionando en la actualidad.

n  Plaza de la Alameda: La plaza porticada era el lugar del mercado donde los hortelanos vendían sus productos y bajo cuyos soportales se resguardaban del sol y de la lluvia. La fuente fue mandada construir por el Corregidor Fernández de Ocampo, para abastecimiento de la población en el año 1799. Procede del barrio conocido como la Puebla y se abastecía del agua procedente del manantial llamado “Los Mártires”. Las encinas que pueblan la plaza recuerdan el antiguo bosque que se extendía por todo el término municipal. Una hoz cortando una encina, constituye uno de los símbolos del escudo de la ciudad.

  Conventos y Abadías

n  Convento de San Francisco: De estilo herreriano fue mandado construir por el Arzobispo de Zaragoza, Fray Bernardo de Fresneda, confesor de Carlos V y de Felipe II. En la Iglesia de San Francisco un espacio domina la composición, el crucero. A él se dirigen todas las miradas y es en ese punto donde se instaló el sepulcro del fundador, obra que merece se le preste atención habida cuenta su gran calidad artística. En 1840, tras la desamortización de Mendizábal, la asistencia a pobres y enfermos se traslada el llamado Hospital del Santo ubicado en dependencias de este convento a cargo de las religiosas Hijas de la Caridad. Actualmente parte de él está destinado a Taller diocesano de restauración de obras de arte, otra parte a Parador de Turismo y una última a hospital. Junto al Convento, nos encontramos el monumento al Peregrino, obra del escultor riojano Vicente Ochoa.

n  La Abadía Cisterciense: Las monjas cistercienses del Real Monasterio de Abia de las Torres (Palencia) fueron trasladadas a esta ciudad en el año 1610, por decisión del Obispo de Calahorra y La Calzada, Pedro Manso de Zúñiga, quien fundó este monasterio de Nuestra Señora de la Anunciación. La iglesia es un edificio clasicista, obra de Matías de Astiazo. En ella están enterrados, en un sepulcro de alabastro, tres obispos, el fundador y sus dos sobrinos. El retablo mayor es barroco de mediados del siglo XVIII. El claustro de estilo cisterciense es del siglo XVII. En la antigua casa del capellán se encuentra el Albergue de Peregrinos.

  Ermitas

n  Ermita de Nuestra Señora de La Plaza. Ermita de Nuestra Señora de La Plaza. Patrona de la ciudad, cuya fiesta se celebra el 5 de agosto, se levanta en el lado sur de la plaza del Santo. Su imagen con la del fundador salen en procesión el 18 de septiembre, fiesta de Gracias. La tradición cuenta que fue construida sobre el antiguo y humilde oratorio que hiciera Santo Domingo. En 1487 los canteros Sancho y Pero Gil levantan dos muros y cambian la posición de la portada. En 1527 el maestre Hernando realizó las puertas y el cantero Yñigo las cubiertas. Al sur se levantaban unas casas propiedad que serían la primera morada de las Monjas Cistercienses hasta terminar su monasterio.

n  Ermita del Puente: Se trata de un pequeño edificio de planta rectangular que, edificado en sillería y ladrillo, se cubre a dos aguas y se remata con una pequeña espadaña. Esta ermita se construyó en el año 1917 justo enfrente existía otra ermita, cerca del río, que fue arrastrada por las aguas en la crecida el año 1906.

n  Ermita de la Virgen de las Abejas: Se encuentra situada a 2 kilómetros en dirección Oeste. El actual edificio fue reconstruido en 1764 después de sufrir un incendio el 3 de agosto de 1763, que destruyó la cubierta, las imágenes y las puertas. El Martes de Pentecostés, la cofradía de San Isidro y el Patronato del “Hospital del Santo” acuden allí de Romería. Al domingo siguiente la Cofradía del Santo acompañada de cientos de Calceatenses participarán en la misa y la procesión, y degustarán la comida típica de ese día: cocido de lentejas con oreja de lechón.

n  Ermita de la Mesa del Santo. Está situada a 1 kilómetro en dirección Haro. Su construcción fue financiada por Felipe Amigo y Fitón. La denominación de “Mesa del Santo” Procede del término jurídico- eclesiástico, mesa, o conjunto de bienes. En este caso, adscritos a Santo Domingo de la Calzada. Cada 13 de octubre se celebra allí una romería que comienza con una misa y procesión y continúa con una comida de todo el Patronato de la ermita y acaba con una verbena en la que es costumbre sortear una imagen de Santo.

 Edificios civiles

n  Casa de la Cofradía del Santo. Casa de Trastámara: En esta casa vivió y murió Enrique II de Castilla de la dinastía de los Trastámara. Constituye el edificio civil más antiguo de la ciudad y uno de los pocos exponentes de arquitectura gótica en La Rioja. Tras la intervención para habilitarlo en Casa Municipal de Cultura, hoy se ubica la Biblioteca y la Oficina de Información y Turismo. Declarado Monumento histórico-artístico en 1983.

n  Casa de las Antiguas Carnicerías: Las inscripciones a ambos lados de la puerta resumen la historia del edificio: una informa de cómo reinando Felipe II se canalizó el río Molinar trayendo el agua a la ciudad para pública utilidad y limpieza, a donde se arrojaban las inmundicias, siendo corregidor Diego de Daza; y la otra de cómo reinando Fernando VI se realizó esta fábrica en 1759 para carnicería, siendo corregidor Tomás Lumbreras. Actualmente es la sede del Centro de Coordinación de Servicios Social de La Rioja Alta.

n  Ayuntamiento: Construido sobre la muralla del siglo XIV, cierra la plaza por su lado norte, siendo su eje central la única puerta de acceso a la ciudad que ha llegado a nuestros días. Es un edificio de estilo barroco, de planta rectangular con dos alturas. Resalta especialmente el cuerpo central con un arco de medio punto ricamente decorado que da paso a la puerta de la muralla mencionada. El piso principal tiene, bajo un friso muy ornamentado, dos huecos recercados unidos por un balcón corrido. Todo ello se remata con una espadaña en un cuerpo superior que presenta el escudo borbónico sobre el que aparece un frontón rematado por una escultura de la diosa Fama. Escoltando el conjunto, pueden verse dos pequeños remates que sustentan los escudos de la ciudad.

n  Casa de la Cofradía del Santo: En la fachada figuran los escudos del Corregidor de la ciudad, Diego de Ocio y Vallejo, y el de su esposa, quienes la mandaron edificar hacia 1556. Desde 1968 es Albergue de Peregrinos y sede de la cofradía asistencial más antigua del Camino de Santiago. Fundada por Santo Domingo de la Calzada en el siglo XI Cuenta con museo y uno de los mejores albergues en la Ruta Jacobea. Dentro se crían los gallos y gallinas blancos que se colocan vivos en el gallinero de la Catedral en memoria del milagro del peregrino ahorcado.

n  Casa del Corregidor: Donde acaeció el célebre milagro del gallo y la gallina. Desde entonces se incorporan estos animales al escudo de la ciudad, en donde ya había una encina y una hoz. En memoria de este hecho el Corregidor y sucesores llevarían siempre una soga al cuello, sustituida luego por un pañuelo rojo, y en la Catedral estarían vivos un gallo y una gallina.

n  Casa del Marqués de la Ensenada: Casa de mediados del s. XVIII, buen ejemplo de la arquitectura civil barroca. Destacamos en la parte alta de las pilastras intermedias los dos escudos en alabastro timbrados por corona marquesal, atributos militares y marinos, cruces de Malta y Calatrava. El que está situado a la derecha, es el del Marqués de la Ensenada. Célebre político riojano nacido en Hervías el año 1702.

n  Casa de Lorenzo de Tejada: Conocida como de los señores de Cirujeda pues durante casi dos siglos se ubicó la farmacia que regentaba la saga de los Cirujeda, de cuyas últimas poseedoras se decía que “habían enseñado a un caballo a no comer, y cuando aprendió se murió...”. Destaca un doble alero de canes labrados y florones, el más bello de toda La Rioja y la escalera real articulada por columnas toscanas, cuyo hueco se cubre con cúpula sobre pechinas, decorada con yeserías e ingenuas pinturas de arte popular.

n  Casa del Alcalde Martínez de Pisón: Mandada edificar por el Alcalde Juan Martínez de Pisón hacia 1633. En la fachada luce su escudo de armas. Tras el zaguán de entrada se accede al primer piso por una espaciosa escalera que tuvo su cúpula, destruida tras un incendio. La parte noble la constituye un hermoso salón que ocupa toda la fachada, con tres balcones que dan a la calle.

n  Casa de los Ocio: es un edificio barroco construido hacia 1652 por Juan José Esteban de Ocio y Mendoza, Caballero de Santiago, Alférez Mayor perpetuo de Santo Domingo de la Calzada y Capitán de Corazas del Regimiento de las Órdenes. En la primera planta se encuentra el escudo de los Ocio sobre una cruz de Santiago. Cabe destacar los balcones y el alero con dobles canes superpuestos. En la parte trasera se encuentra un magnífico pozo con su brocal de piedra de sillería. Actualmente, es la sede del Instituto de Educación Secundaria “Camino de Santiago”.

n  Palacio del Secretario de Carlos V: En 1544 El Secretario Juan de Samano concierta con el cantero Juan de Goyaz la fábrica de este palacete junto a la “la puerta de Margubete” que guarda gran semejanza con la fachada del palacio del Marqués de Ciriñuela. Actualmente, alberga el Centro de Enseñanza Colegio del Sagrado Corazón de las M.M. Franciscanas de Espíritu Santo.

  Paseos

n  Paseo de la Carrera: Al norte de la ciudad, nació a finales del siglo XVIII el espléndido Paseo de la Carrera, muy transitado durante el verano. Flanquean la carretera comarcal que baja a Haro dos paseos que discurren cada uno de ellos entre dos filas de hermosos y sombríos árboles, fundamentalmente castaños. Este paseo conduce a la Ermita del Santo.

n  Paseo de los Molinos: Situado al sur de la ciudad, el más frecuentado por los calceatenses. Al llegar a Puntipiedra discurre entre el riachuelo Molinar y frondosos árboles, conocidos como plataneros falsos, hasta llegar alcanzar el Traganiños, único vestigio que nos ha llegado de los numerosos molinos que antaño dieron nombre a este recorrido. Cruzando el río Oja se llega hasta el lugar conocido popularmente como Pata Gallina, por la curiosa forma que describe varios manantiales en su único, y posteriormente hasta el Canal Viejo, hermoso paraje acondicionado como merendero.

n  Paseo del Espolón: Situado en el centro de la ciudad, en la Avenida Juan Carlos I. En este recorrido destaca el embaldosado, donde se recorren los lugares por los que atraviesa el Camino de Santiago, y el quiosco de música, donde los domingos veraniegos la banda municipal, creada en 1860, amenizaba a los que hasta allí se acercaban.

  Puentes

n  Puente de Santo Domingo. A mediados del siglo XI, Santo Domingo construyó un puente para el paso de los peregrinos. El Puente, ha sido escenario de varios milagros ocurridos en Santo Domingo, como el que se recuerda cada 11 de mayo con la procesión de la rueda, “Un peregrino que dormía a la entrada del puente es atropellado por un carro cargado de piedras que era arrastrado por un par de novillos que se habían descarriado. El santo intervino para devolverle la vida”. Actualmente y tras muchas reparaciones tiene una longitud de 148 metros y dieciséis arcos.

  Fortificaciones

n   La Muralla: Es el mayor recinto amurallado que se conserva en La Rioja. Mandada edificar por Pedro I de Castilla hacia 1367 y terminada en 1369, con motivo de las luchas fratricidas con su hermanastro Enrique II de Trastámara. Esta monumental construcción en piedra de sillería, tenía una longitud de 1670 metros, con un espesor de dos metros y medio, 38 torreones de 12 metros de altura y 7 puertas de arcadas góticas apuntadas que, fortalecidas con barbacana y animadas con el escudo real y de la ciudad facilitaban la comunicación con el exterior.

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